 Murriel Page sigue confirmando cada jornada que pasa que es una de las tres mejores pívots de la Liga Femenina. Sólo Erika de Souza (Barcelona) y Kelly Schumacher (Perfumerías Avenida) le pueden discutir tal condición en estos momentos. Ciertamente las tres están claramente por encima del resto de pívots de la competición. Ayer la estadounidense volvió a ser la referencia del equipo guipuzcoano. Sacó a sus compañeras del atolladero en el que les metió un Arranz de Burgos muy ordenado, con una buena defensa, pero claramente flojito en ataque. Entre el gran partido de Page y las apariciones esporádicas en momentos del choque de Brown, Hlede y Ferragut, las de Txakartegi fueron poco a poco orientando el encuentro a su favor. Hasta los últimos cuatro minutos del choque, momento en el que ya era más o menos claro que la victoria sería local, el Burgos fue un digno adversario. Era la quinta vez que se medían ambos equipos y se notó sobre la cancha con un partido igualado y muy trabado en materia ofensiva. Y es que las defensas fueron superiores a los ataques. Las de casa firmaron un primer tiempo pobre en porcentajes de acierto, lo que propició que las visitantes, con Navarrete y Benningfield como mejores jugadoras, estuvieran siempre cerca en el marcador. Sólo la entrada a la cancha de Brown a falta de poco para el descanso hizo que las locales se fueran al intermedio en ventaja, tras seis puntos consecutivos de la base norteamericana. Después el tercer cuarto empezó a enseñar por dónde iría el desenlace del partido. El Hondarribia-Irún mejoró en defensa, dejó en nueve puntos a las burgalesas, con los mejores momentos de Page. El último cuarto sirvió para que el cuadro local superara de forma ya más clara a un adversario que sólo hizo 22 puntos en toda la segunda parte. De esta forma, las bidasotarras seguirán primeras una jornada más |