 A las siete de la tarde, Hondartza Kiroldegia albergará un partido que ya se ha jugado cuatro veces esta temporada. Una vez más, el Hondarribia-Irún es favorito frente al Arranz Jopisa Burgos, que perdió en los cuatro anteriores envites (dos de pretemporada, uno de liga y el de cuartos de final en la Copa de la Reina). Lo que diferencia a los partidos anteriores con el de hoy es precisamente la condición de líder que ostentan las hondarribitarras, para bien y para mal. Para bien, porque algo tendrán para ser líderes. Y para mal, porque los rivales se motivan doblemente frente al primer clasificado, con un puntito extra si pueden romper su racha de victorias consecutivas. Desde que perdiera el 12 de noviembre ante el Perfumerías Avenida, el Hondarribia-Irún ha ganado ocho partidos de liga, uno detrás de otro. La racha es envidiable, sólo superada por el propio equipo salmantino, que lleva tantas victorias en liga pero a ellas puede sumar otras ocho entre competición europea y la Copa que se adjudicó. Clásico de la competición En la decimosexta jornada, las de Jon Txakartegi reciben al sexto clasificado (empatado con Acis León y Cajacanarias), que cuenta con ocho victorias y siete derrotas. El Burgos es un habitual de la Liga Femenina y, habitualmente, su quinteto tipo es el formado por la veterana base Alonso, las dos aleros belgas De Mondt y Deyaert, y las pivots Benningfield y Villar. Su primer cambio es la internacional Navarrete. Las burgalesas están intentando incorporar a la internacional serbia Jelena Dubljevic, que llegaría cedida por el Ros Casares Valencia. Quien sí estará, tras recuperarse de su lesión, es la belga Nele Deyaert, una de las más destacadas. |