
El Yaya María fue un duro hueso para el conjunto de Jon Txakartegi
Un equipo no se puede considerar grande antes de haber ganado un título y el Hondarribia-Irun todavía no ha sumado ninguno. Los grandes no necesitan jugar bien para ganar, ganan porque saben a lo que juegan y nunca pierden la fe en sus posibilidades porque saben que los partidos son muy largos. El Hondarribia-Irun sigue un peldaño por debajo de los grandes de la Liga Femenina, el Barcelona, el Ros Casares y el Perfumerías Avenida. Sin embargo, el club del Txingudi cada vez se acerca más al comportamiento de un grande. Por eso marcha líder.
Ayer, el Yaya María tuvo la sartén por el mango. Las gallegas acertaron con una zona agresiva y buscaron la canasta contraria con atrevimiento. Su actitud forzó al Hondarribia-Irun a jugar con la quinta marcha puesta y, aun y todo, las de Txakartegi nunca controlaron el partido como suelen en Hondartza. El Yaya María se apoyó en su figura, la pívot Liene Jansone, para sujetar a las locales. Se encontraron tan cómodas con su defensa que tomaron el mando del partido mediado el segundo cuarto y no lo soltaron hasta el final del tercero.
Nunca alcanzaron unas ventajas superiores a los siete puntos, pero además de desquiciar a las de Txakartegi con su defensa, lograron hacerles 39 puntos en un solo tiempo, algo que muy pocos equipos han conseguido a lo largo de esta temporada. Las locales querían pero no podían ante la superioridad táctica de su rival.
Aun y todo, el Hondarribia-Irun tuvo la virtud de no cejar en su empeño a pesar de que las cosas no funcionaban como otros días. Es algo que viene desde la época de Cardoso. El equipo juega mejor o peor, pero rara vez se descompone. Ayer tuvieron el momento más crítico pasado el ecuador del segundo cuarto. Las gallegas se fueron de siete y Txakartegi pidió un tiempo muerto. Algo les debió de decir para que igualaran el partido en un solo minuto.
Al comienzo del último cuarto llegaron a alcanzar una ventaja de seis puntos. El equipo había recuperado la fortaleza defensiva y la remontada era un hecho. Los minutos finales no estuvieron exentos de emoción, pero el Hondarribia-Irun ha tenido muchos finales apretados y la mayoría los suele decantar a su favor. Ayer también. Mención aparte merece Lourdes Peláez, una jugadora capital por su veteranía y por su dominio de las facetas del juego. Ayer sumó 23 puntos y 27 de valoración.
Txakartegi, insatisfecho
J.M.P.
HONDARRIBIA
A pesar de la victoria, Jon Txakartegi se mostró crítico con el juego de su equipo. «No hemos estado tan metidos como en otros partidos, sobre todo en la faceta defensiva y por ahí han venido los problemas. No nos podemos permitir el lujo de no defender». Txakartegi sí valoró la fortaleza mental de sus jugadoras. «El equipo está acostumbrado a manejar resultados igualados. Aunque mantenemos altibajos en el juego nunca perdemos la seriedad». También tuvo palabras para Lourdes Peláez. «Tiene muchísima calidad ofensiva. Además de ser imprescindible por su trabajo sucio, esperamos de ella actuaciones como ésta», aseguró.