
El Hondarribia-Irún empleó el domingo para realizar turismo por León, reflexionar sobre su derrota en semifinales ante el Perfumerías Avenida y, finalmente, para ver cómo su verdugo se coronaba campeón de la Copa de la Reina por segundo año consecutivo. Según Ion Txakartegi, es «el equipo más en forma del momento».
El entrenador donostiarra confesaba sentirse «muy orgulloso de lo que hicieron mis jugadoras en los dos partidos. Más no se les puede pedir, porque lo dieron todo». En la semifinal, el equipo bidasotarra estuvo «muy metido en el partido durante treinta minutos, con un nivel defensivo grande, incluso brillante por momentos».
Pero fallaron en el último cuarto. «A pesar de seguir defendiendo bien, nos bloqueamos en ataque. Perdimos el norte y dejamos de trabajar en equipo, buscando individualidades que no salieron bien».
En la recta final del partido aparecieron Elena Tornikidou y Nuria Martínez, que habían estado apagadas hasta entonces. «Es que son jugadoras de mucha calidad. Martínez empezó mal, incluso su entrenador la sentó porque no estaba leyendo bien el partido, pero nos enchufó dos canastas muy importantes después de dos defensas muy buenas. Supieron mover con paciencia y vieron aro, porque son un equipo con mucha calidad».
También el arbitraje ayudó a desnivelar la balanza. «No perdimos por los árbitros, pero estamos muy descontentos con el criterio que emplearon en los minutos finales. No nos respetaron, una vez más. Es más fácil ponerse del lado del equipo rico, del que tenía 600 espectadores en las gradas, por 40 de los nuestros. Utilizaron un criterio distinto en cada canasta y permitieron más al Perfumerías».
En cualquier caso, Ion Txakartegi realiza un balance «muy positivo» de la tercera Copa de la Reina consecutiva que disputa el Hondarribia-Irún. «Nos quitamos de encima la maldición de los cuartos de final y hemos dado un salto deportivo importante, demostrando de nuevo que estamos en condiciones de pelear con cualquiera, incluso con el campeón. Dimos buena imagen, con la excepción de que no supimos jugar bien los últimos minutos, en los que tuvimos en contra ese cúmulo de circunstancias».
Ganó el Perfumerías
Ros Casares y Perfumerías Avenida protagonizaron una final igualada y emocionante, que cayó del lado salmantino por 67-60, a pesar de que las valencianas fueron mucho tiempo por delante en el marcador. La alero Laura Camps fue elegida mejor jugadora del torneo.