
Donostiarra de veintisiete años, la base Raquel Delgado cumple su quinta temporada consecutiva en el Hondarribia-Irún, al que llegó tras pasar por Canoe de Madrid (1996-1999) y Ros Casares de Valencia (1999-2001). Es su primera campaña como capitana del equipo bidasotarra.
- Aunque nadie lo esperaba, el Hondarribia-Irún ha terminado la primera vuelta en la primera posición.
- La verdad es que no lo esperábamos. Se puede decir que ha salido todo de manera inmejorable. Las expectativas al inicio de la temporada eran otras y, a estas alturas de la competición, nuestro objetivo era entrar en la Copa de la Reina. No sólo lo hemos conseguido, sino que, además, ha sido como cabezas de serie y como campeonas de invierno. Mejor, imposible.
- ¿Cuál es la clave de tan dulce momento?
- Desde el principio se ha trabajado muy bien. Hicimos buena pretemporada y las nuevas se acoplaron enseguida al equipo, de manera que empezamos a ganar partidos. Tenemos una dinámica de grupo muy buena, tanto dentro como fuera de la cancha. Si a eso le añades una pizca de suerte, que también cuenta...
- Con semejante primera vuelta, ¿el Hondarribia-Irún ha entrado a formar parte del grupo de favoritos para luchar por la Liga?
- Yo creo que sí, sobre todo porque nos hemos ganado el respeto de los rivales. De todas formas, el objetivo sigue siendo estar entre las cuatro primeras, no debemos dejarnos cegar por lo hecho hasta ahora.
- El resto de equipos se están reforzando de cara a la segunda vuelta. ¿Se va a agrandar la diferencia con los grandes?
- Puede ser, sobre todo en vista a unas posibles semifinales, donde en las dos temporadas anteriores nos eliminó un Ros Casares con plantilla muy larga.
- De todas formas, lo inminente es la Copa de la Reina, tercera seguida para el Hondarribia-Irún. ¿Van a desquitarse de las dos anteriores?
- ¿Esperemos que sí! Fuimos a Palma de Mallorca y a Valencia con opciones pero las dos veces caímos en cuartos de final. Fueron dos Copas para el olvido y la mejor manera de enterrarlas es hacerlo bien en León.
- ¿Cómo está el equipo de cara al primer partido?
- Muy bien. Estamos nerviosas, con ganas de que llegue el partido de mañana ante el Burgos. Es un equipo al que ganamos dos veces en pretemporada y también en Liga. Es de los que más nos apetecía entre los posibles rivales, pero eso no quiere decir que vaya a ser fácil.
- Juegan el primer partido de la Copa, a las once y media de la mañana del día de Reyes. La hora de entrenamiento es a las dos de hoy y eso les obliga a salir a las siete y media de la mañana. ¿Les incomodan estos horarios?
- Estamos acostumbradas a jugar prácticamente todos los partidos por las tardes, pero también entrenamos muchos días por la mañana, por lo que eso no debería ser un problema. Lo importante no será ni la hora ni el rival, sino la mentalización con que afrontemos ese primer partido.
- En caso de ganar, les tocaría jugar en semifinales frente al ganador del Perfumerías Avenida-Cajacanarias, sus dos únicos verdugos a lo largo de la primera vuelta.
- El Perfumerías tiene un gran equipo, con Elena Tornikidou a la cabeza, y el Cajacanarias está muy acostumbrado a jugar la Copa, ya nos eliminó hace dos años en Palma de Mallorca.
- ¿Sueñan con llegar a la final?
- Sí (rotundo). Tenemos los pies en el suelo pero sabemos que todo puede ser.
- ¿Quiénes son sus favoritos para el título?
- Los que están en boca de todos. A mí me parece que el Perfumerías está fuerte. Si nos vemos en semifinales, sería o ellas o nosotras. Por el otro lado habría un Ros Casares-Barcelona. Serían como dos finales anticipadas y cualquiera tiene categoría de sobra para ganar la Copa.
- Esta temporada no está pudiendo jugar muchos minutos, ¿cómo lo lleva?
- De la mejor manera posible. Es muy importante saber qué rol tiene que cumplir cada una en el equipo. Cuando renové por el Hondarribia-Irún lo hice en unas circunstancias y con un presupuesto diferentes a los que finalmente son, gracias a las ayudas para la competición europea. Esa mejora supuso fichajes importantes y me ha obligado a un cambio de mentalidad. No voy a negar que me ha costado, porque pensaba que iba a jugar más y quiero tener minutos, pero ahora me toca ser segunda base y lo intento hacer lo mejor posible.